Mercadejant

30 Jul

Foto de CarlesCat de Corredors.cat

Mercadejant o, en castellano, Mercadeando, ya que estoy hablando de la cursa de Can Mercader – Almeda, o CARMercader para algunos habituales del parque del barrio. La Cursa también se puede apropiar del prefijo CAR porque es sin duda una cursa donde rindes al máximo, por lo plana que es, por el momento de la temporada que llega y por algún factor más (y no precisamente que sea corta) que hace que los marcas sean por lo general muy buenas. De hecho mi marca de 10Km y de 5Km. son de la edición del 2011 de esta cursa. Este año pretendía mejorarla y sin duda que la organización adelantase la salida una hora y además la hiciese dos semanas antes ayudaba y mucho a eso ya que la cursa siempre cae cuando el calor puede ser un problema.

La cursa son dos vueltas a un circuito de 5 Km. y aunque las calles hay momento que son estrechas (pero en general no) no hay problemas ya que cuidan mucho el número de participantes para que no haya problemas graves de embotellamientos. Como ya he comentado el año pasado hice marca pero haciendo un sobreesfuerzo exagerado en la primera vuelta que luego pagué. Este año quise correr la primera vuelta de forma un poco más controlada para que me quedase algo en la segunda. Empecé muy bien y al acabar la primera vuelta iba en 20:40, que era tiempo perfecto para hacer una buena marca… Y hasta el kilometro 7 perfecto, pero allí empezó el típico muro que entre el 7 y el 9 me hace perder segundos preciosos… Perdí muchos segundo que luego en el último kilometro, a pesar de volver a dar mucho de mi me hizo hacer… 41:39, que viene a ser repetir exactamente la misma marca que el 2010. Para los curiosos, mi track en Garmin Connect: http://connect.garmin.com/activity/183313033

Despues de la cursa, que acabé poco menos que reventado sobretodo por el kilometro final, solo eché a falta una cosa, una bolsa para meter todo lo que daban, entre bebida, fruta, donuts, bocadillo y yo que sé que más no había manos para tanta cosa!!!!

Os dejo con una composición para que descubráis la foto del Km. 5 y la del Km. 10…

Fotos ambas dos de Chute de Corredors.cat

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Corriendo In Memoriam

30 Jul

El 6 de mayo del 2012 se corrió la Cursa de Sant Quirze, memorial David Rovira, un chaval muy joven hijo de un socio de toda la vida de Corredors.cat (organizador de la cursa) que perdio la vida siendo todavía un chaval. A modo de recordatorio, la cursa de Sant Quirze del Vallés va no solo dedicada a él sino que además se pasa por donde vive su familia, momento en el que al menos todos los correcats no importa como vayamos aplaudimos a toda la familia a modo de recuerdo y para expresar nuestro sentimiento.

Aquí voy yo concentrado en seguir un ritmo no gasosero. Foto de la mujer de Juan de Corredors.cat

Sobre la cursa en sí, son dos vueltas de 5 Km. a un recorrido muy toboganero que aprendes a querer al cabo de un par de años (si no recuerdo mal es el segundo o tercer año que lo corría) ya que aunque un poco, por no decir muy, rompepiernas si que es majo ya que pasas por zonas de parque y es muy lindo. Enfoqué la cursa como un test a ver cómo estaba con vistas a otras cursas (Can Mercader) en donde atacar mi marca de 10km. tuviese más posibilidades de éxito. El hecho de haber corrido con anterioridad ya me hacía correr con algo de precaución la primera vuelta para intentar no quemarme en los primeros 5 Km. y pagarlo luego. Y lo controlé bastante bien. Ibamos en un grupo de correcats con Amic de liebre y con Juan que se nos adelantó (siempre lo hace) y yo, sabiendo lo loco que es (aunque luego siempre aguanta, donde hay nivel pues hay nivel), me mantuve a una distancia prudente de él para no quemarme pero un poco por delante del grupo de la liebre. La primera vuelta la pasé 10-12 segundos por encima del ritmo establecido, que era 4’30” el kilometro, y la segunda conseguí no solo no hacer gaseosa sino hacer unos estupendos 21:58. Como no me cansaré de repetir, las cursas en las que acabas a mejor ritmo que el que empiezas te hacen sentir como dios y aunque muy machacado por las subidas/bajadas, la satisfacción de correr por alguien y además hacerlo tan bien, pues es reconfortante. Aquí tenéis el track del Garmin por si tenéis más curiosidad: http://connect.garmin.com/activity/175684883

Despues de la cursa, y me está mal decirlo porque soy de corredors.cat, la organización tenía lista bebida, regalos (¡me toco algo! Vale, le tocaba a todo el mundo algo pero es que me toco un molde para tartas en forma de corazón que mola mil) y un pedazo bocata butifarra. Como diría un amigo, solo faltaba la cervecita.

10 Km. de Tossa de Mar – Mi primera “lebrejada”

18 Jul

Foto de mi cari

Ya ha pasado un tiempo desde la que fue, en su momento, mi primera carrera como liebre oficial de una cursa. Y de momento la única. Koldo de Corredors.cat se puso en contacto conmigo para ver si me animaba a hacer de liebre por primera vez. Igual os estáis preguntando que es eso de liebre. Nada que ver con que me hagan con all-i-oli (Putummmssssssss), sino con llevar un ritmo que me permita llegar a meta en un tiempo establecido de antemano y que en mi caso eran 55 minutos, un ritmo muy comodo para mi, quizás, pensaba de antemano, demasiado comodo…

Pero antes de hablar de la cursa hablaré de la pre-cursa, ya que por primera vez decidí ir a una cursa un día antes de ella, viendo lo bonita que era Tossa de Mar me decidí a ir con mi cari y pasamos dos días super chulos ya que nos fuimos el lunes por la mañana y por el hecho de quedarnos dos días el hotel tuvo a bien cambiarnos la habitación por un duplex chulísimo…

El domingo tocó la cursa, que empezaba a pie de playa y luego se dirigía hacia la zona interior de Tossa dejando poco despues el pueblo en una subida leve pero constante hasta llegar a media carrera momento en el que se volvía hacía el pueblo, volviendo a pasar por la zona de meta (momento de stress porque pensaba que me había liado y llegaba antes de hora, pero no)… Hasta ese momento había ido controlando aunque quizás un poco más alegre de lo que debía pero no en exceso… Algunos corredores me habían seguido algún que otro momento pero la gente por lo general iba a su ritmo ya que el perfil de la carretera animaba a eso.

Foto de Chute de corredors.cat

Paso por la linea de meta-que-no-lo-era, más o menos hacía el kilometro 7 y en ese momento es cuando me habían indicado que había una subida bastante pronunciada que este año supuestamente habían recortado respecto a otros años y que no iba a ser nada, 500 metros… O eso me había dicho la organización, pero de eso nada, la subidita a una de las montañas de Tossa (la de la carretera que llevaba a Sant Feliu de Guixols) era de todo menos corta, un kilometro y algo de subidas pronunciadas que por suerte pude bastante lentamente con lo que mucha gente me pudo seguir aunque fuera a distancia (para que os hagáis a la idea cuando mi ritmo normal debia ser 5’30” ese lo hice a 6 y algo)… El problema vino al bajar, que controlar la velocidad bajando cuando vas fresco no es nada fácil y me pasé más tiempo frenando que otra cosa. Esos fueron los dos últimos kilometros, intentar controlar la velocidad para llegar en mis 55 minutos. Lo logré, pero de tiempo de carrera, no de tiempo real (el que cuenta desde el momento que pasas tu por la salida y el que cuenta). Hice 54:16, que es muy próximo a 55:00, pero no exactamente lo que debía hacer. Así que mi primera experiencia como liebre pues fue agridulce, dulce porque me lo pasé bien, recibí muchos ánimos y felicitaciones pero no lo hice perfecto y eso aporta el agri en el agridulce.

Foto de mi cari

Cursa de Canovelles – 15 Km. de asfalto y tierra

18 Jul

Día atípico, distancia atípica. Un lunes, de Pascua, y 15 Kilómetros, ni 10 ni 21, 15. Es lo que tienen los 15 Km. De Canovelles, celebrados tradicionalmente en lunes de Pascua y que corría por primer año, animado por los buenos comentarios que leí en mi foro atlético favorito, corredors.cat, aunque advirtiéndome eso sí que el agua-fango-planning podía ser de lo más divertido si llovía el mismo día o un par de días antes. Por suerte llovió, pero solo hasta el viernes así que estaba mayoritariamente seco.

Canovelles no está muy lejos de Barcelona pero si lo suficiente para que sea un viajecito desde Barcelona así que antes de disfrutar de la estupenda red de cercanías de Barcelona pregunté en el foro de corredors.cat si alguien iba en coche desde Barcelona. Con tan buena gente que hay creo que tarde media hora en recibir no una contestación sino dos o tres. ¡¡¡Qué grupo!!!

El más rápido fue ManoloM, con el que fui hasta Canovelles mientras mirábamos el cielo (y él la carretera) medio-preocupados ya que había unas nubes grises que me hicieron enviar un twitt “Virgencita, virgencita, que se quede como está #Canovelles”… Mi rezo telemático fue escuchado. Allí arribá son más modernos que sus supuestos representantes en la tierra. Eso, o que le dio por no llover, que en Barcelona le gusta amagar a la lluvia.

Llegamos a Canovelles y me adapto a la costumbre de ManoloM de cortadito antes de la cursa (hemos llegado superpronto) y, sin calentar ni nada (es lo que tiene querer comenzar en plan relajado, que te puedes tomar el primer kilómetro de calentamiento), salimos del centro de Canovelles entre confetti verbenero.

Foto de CarlesCat de corredors.cat

Salimos por el casco urbano, por unas calles relativamente estrechas donde tardamos algún kilómetro que otro en encontrar nuestra posición. El primero de ellos CarlesCat que se ha colocado 50 metros por delante de la salida para poder sacar fotos de ella y luego empezar él su cursa. Sin palabras, vive por sacar fotos de las carreras.

Foto de Tania (Tatilmo) de corredors.cat

Ya en carrera me pasa a buen ritmo Zenon y poco después me alcanza Sandman con el que voy bastantes kilómetros hablando de la maratón, de que tengo que actualizar mi marca de media maratón. Hemos dejado al grupo de los GPT&F que iba a 5 minutos el kilómetro… Mi intención era ir a esa velocidad pero cuando te sientes bien cuesta ir a ritmo bajo al menos en mi caso. Dejo a Sandman al empezar la zona de campo, que empieza con una buena subida y continúa con campos, varias casas con cultivos cercanos… Por un momento me siento como en mi pueblo. Justo ahí me adelantan Juan, Ecopac y Rubens; la tierra no es para mí. Pero podría haber sido peor la verdad, voy tirando, me sigo sintiendo bien y el terreno no es ni mucho menos horrendo. Sobre el kilómetro 8 me doy cuenta que con lo desastre que soy me he dejado flojo el cordón de una bamba; como vienen bajadas y por campo, mejor parar 15 segundos y evitar un accidente. Sigo por el campo y volvemos al asfalto sobre el kilómetro 10-11. Asfalto poligonero sobre el que me siento super bien, voy más que cómodo, aunque en el kilómetro 12 ya veo que hacer sub 1h10min va a ser que no, ya que tendría que hacer los tres últimos kilómetros a 4 minutos el kilómetro. Una hora 10 minutos no, pero 11 minutos por qué no, me pregunto, y sin fijarme en el reloj voy subiendo el ritmo. Me siento más que bien y en la penúltima recta antes de meta veo a Ecopac y Rubens algo por delante, me los fijo como liebres y voy tras de ellos. Les alcanzo poco antes de la curva final y le grito algo a Ecopac, me dice que siga y le hago caso. Suelo ser un desastre tomando curvas muy cerradas pero esa la tomo de coña, debe ser porque se ve ahí la meta. Cruzo la meta, paro el reloj y lo miro: 1 hora 10 minutos 28 segundos. Y yo exultante; que bien se corre en progresión, por Tutatis!!! (twitt pos-carrera: Hoy 15 Km. de Canovelles sintiéndome como Dios. Progresivo con los 5 últimos kilómetros en 4:43-4:35-4:22-4:15-3:58… 1h10m28s total.) (Comentario posterior de IsaEstabas a punto de despegar! jajajaja).

Para acabar, un sorteo, que no me ha tocado, como ya es costumbre y un bocata de butifarra con su cervecita, inmejorable.

Mi primera maratón

18 Jul

No sabía por dónde empezar la crónica de mi primera maratón; pensaba empezarla con el maravilloso regalo que mis amigos Isa, Cesar y Lidia me hicieron a principios de julio, cuando viendo lo mucho que me gustaba correr decidieron hacerme ese estupendo regalo de cumpleaños. Pero igual podía empezarla con todo lo que viví hace un año, en la Maraton de Barcelona del 2011 en donde estuve de voluntario en el avituallamiento de corredors.cat, un fantástico grupo humano que no dejaban pasar una oportunidad de decirme que del año siguiente no podía pasar mi debut maratoniano. Sin duda los correcats tienen mucha culpa de la buena, como también tienen mucha culpa las historias de superación personal que de joven leí; historias protagonizadas por Dorando Pietri, Emil Zatopek o Abebe Bikila, todos grandes corredores.

Empecé a entrenar para la maratón a mediados de diciembre, por suerte, ya que un buen entrenamiento es la clave para aguantar los 42 kilómetros de una maratón, o al menos eso es lo que no me canso de oír. Digo por suerte ya que primero una contractura muscular, debida quizás a entrenar más de la cuenta o a demasiado ritmo, y luego una micro rotura en Sant Antoni achacable únicamente a mis ansias de correr (y es que muchas veces me pueden más las ganas que el sentido común). Una visita al fisio y al traumatólogo hace que me ordenen reposo en pleno entrenamiento de la maratón. Y yo sufriendo. Casi tres semanas después, sobre el 10 de febrero llega el momento de ver si aguanto 20 kilómetros. Ya estaba apuntado a la mitja de Gavà y con todas las precauciones del mundo (pantorrilleras para esos gemelos problemáticos incluidas) la corro. La media más lenta de mi vida de corredor popular pero la que más alegre me deja hasta la fecha. Ni una molestia. Usando el símil futbolístico, cada entreno (por cada partido), es una final para mi. Ver si mis gemelos aguantan… El 19 de Febrero una tirada larga de 24 Km. Perfecto. Decido bajar los entrenamientos semanales a 4. Y nada de series que me fuercen la musculatura. Se acerca la Maratest, el test definitivo. Aunque ya debería haber hecho alguna tirada de 30 kilómetros por los problemas que he tenido no he podido, así que será la primera vez que me enfrente a esa distancia. Me he sentido tan bien esas semanas que ese día acabo más rápido de lo que debía pero compruebo que las molestias y el riesgo ya no están ahí. Sigo teniendo mucho respeto a la maratón pero el miedo a no poder correrla ha desaparecido.

Unos últimos entrenamientos, los últimos consejos de un gran entrenador y mejor amigo, Víctor aka Barceruel, y ya llega la maratón. Los consejos no pude seguirlos, él ya sabe que a veces se me va la cabeza y que seguir ritmos no es lo mio. Pero me ha enseñado que tener cabeza, y buena preparación, es lo mejor de todo, sobretodo en un maratón. Y eso lo he tenido claro desde el primer momento.

La maratón. Tienes que ir preparado, físicamente, mentalmente, y en eso me ayudo mucho todo el gran grupo de corredors.cat y sobretodo mi estupendísima novia y una amiga que confabularon con muchos amigos para irme a animar y que estuvieron allí desde primera hora del Domingo para animarme. Uno no puede ponerse nervioso si tiene allí a su novia que ha venido expresamente de Sevilla para verte y a una amiga que no tiene nada mejor que hacer a las 7 y pico de la mañana que ir a animarte. La verdad es que estaba flotando en ese momento. ¿Nervios, qué nervios?

Flotaba tanto que casi no entro en mi cajón, de hecho entré al final de todo del cajón de 3h30min. – 4h00min, salto de valla de casi 2 metros y pico incluida… Mi ritmo teórico era para hacer 3h30min (un ritmo de 5 minutos por kilómetro), y el hecho de salir de los últimos del cajón me permitió saludar a gran cantidad de correcats sobretodo en los 15 primeros kilómetros de carrera. Como no quiero dejarme a nadie prefiero no mencionar a nadie, pero fue un placer poder cruzar unas palabras con casi todos ellos, es sin duda una de las grandes experiencias de una maratón.

Al pasar por el kilómetro 5 ya vi que iba bastante bien ya que, regulándome todo lo que podía, sin proponérmelo, clavé los 25 minutos en pendiente de subida desde Pza. España a Diagonal y el campo del Barça. Víctor ya me había dicho que era mejor perder un par de minutos en la subida a la Diagonal, y por eso me regulé, pero mi cuerpo debía sentirse muy bien. La bajada la hice tranquilo pero el hecho de ser en bajada pues hizo que ganase 1 minuto 24 sobre los 25. Y eso que hice toda la curva de la Av. Madrid con Sants porque la cara que se me quedó cuando ni uno solo de los que iba conmigo seguía la linea azul debió ser de foto. Poco después me crucé con mi coach Barceruel, que había salido del primer cajón como guía de un chico ciego, un ejemplo que ojalá algún día pueda seguir. Seguí mi carrera, intentando regularme, pero me costó su tiempo. Cuando llegué al kilómetro 15 y viendo que seguía yendo por debajo de 24 minutos los cinco kilómetro puse el freno que ya sabía que al final lo acabaría pagando. Al llegar a la Meridiana me encontré con mis supporters particulares, Enric, XAS y las presis del club de fans Isa y Andrea. Me dieron ánimos y nuevas energías; me hicieron mucha falta en todo lo que quedaba de carrera.

En el avituallamiento de Concepción Arenal cogí un gel de los que proveía la organización ya que antes del kilómetro uno de carrera ya se me había caído uno de los que llevaba (todo un récord me da a mí). Justo después de coger el gel, en la misma calle, una mujer decidió que seguía yendo muy rápido y se propuso cruzar la calle con la marabunta de corredores pasando, un avituallamiento en peor sitio imposible y una calle de un solo carril.  El resultado fue un choque, por suerte, para mi, ella se llevó el pisotón, y no yo.

Poco después empezaba la segunda mitad de la maratón. Y llegaba el calor, que por suerte era relativamente seco. Iba bien hidratado (no había avituallamiento que me saltase) así que seguía bien de ritmo. Todos los segmentos de 5 kilómetros por debajo de 25 minutos, pero no demasiado, sin forzar, tanto daba lo bien que me sintiese. Justo antes del kilómetro 25, sabiendo que llegaba un avituallamiento me tomé el primer gel. No es que fuese espeso, es que parecía compota. Me costó digerirlo pero con agua y paciencia todo entra. Aunque me noté raro el estomago así que no me tomé ninguno más para evitar males mayores. En esa zona parece que hice un cambio de fase y mi grupo de supporters dejó de verme ya que aunque estaban en sitios muy concretos como la zona de Glorias y su Edificio Fálico o El Arc del Trionf, nadie supo verme…

Llegué al kilómetro 30 con las piernas cargadas, pero bien de fuerzas. Le tenía mucho respeto al Litoral, eran los kilómetros más duros de la maratón según todos los que la habían corrido, una zona con menos gente a priori que en otras, con más cansancio acumulado con y el sol prestándonos una atención completamente inmerecida. Pero aunque el sol no defraudó la gente tampoco lo hizo y quizás igual gracias a la campaña AJUDAN’S A SUPERAR EL MUR el litoral estaba lleno de gente; muchas gracias a todos, por bajar ex profeso allí. Perque sou els millors. Fue unna de las muchas muestras de espíritu de ayuda al prójimo y de confratenización que se puede ver en la maratón.

Los kilómetros empezaban a pesar y me notaba más pesado pero conseguí aguantar hasta el 35. De alguna forma, quizás por pensar que ya no quedaba nada, quizás recordando las palabras de Víctor de que la carrera de verdad empezaba en el 30, engañándome a mí mismo de que llevaba muy poco corriendo de verdad… No sé cómo pero conseguir hacer los km. 30 a 35 en 24:44… A partir del 35 ya no tenía piernas, tenía dos troncos en su lugar, pero a base de no dejar pasar un solo avituallamiento, beber como un descosido y ver toda la gente que animaba, pasar por debajo del Arc del Trionf y sobretodo esperar y ver a todos esos correcats animando en el AVITUALLAMIENTO, en mayúsculas, de la Catedral me permitieron seguir dándolo todo y avanzar todo lo que podía. Llegué al kilómetro 40. Miré el reloj. 25Min.40Seg. Solo había perdido 40 segundos y me quedaba nada, la prueba final, y menuda prueba, porque si la Maratón en sí causa respeto, el Paralelo no se le queda atrás, sobretodo el tramo final. Me quedaban 2 Kilómetros, 195 metros. Pero ahí al fondo se veía la fuenta de Pza. España y aún me quedaba esas pequeñas reservas de fuerzas. En mitad del paralelo  recibí ánimos correcats. Llego muy bien al carrer Lleida, no queda nada y lo doy todo, empiezo a oír al speaker y a escuchar la música aunque lo único que veo son los arcos de llegada y al trazar la curva, el cronómetro oficial. Consulto mi cronometro, marca 3 horas 27. Sabia desde el kilómetro 35 que podía hacer menos 3 horas 30 pero me sorprende ver que rebajar en más de dos minutos lo que tenía previsto, una marca que ya me parecía muy atrevida. Lo doy todo en los metros que quedan y paso la meta en 3h27min26seg… Busco con la mirada a alguien que conozca, pero no veo a nadie. Pienso que quiero compartir mi alegría con alguien, sobretodo con mi cari, pero eso no pasará hasta mucho después, cuando me encuentran. Pero me encuentro varios compañeros correcats, algunos principiantes como yo en maratón, nos felicitamos por la primera maratón. Ni siquiera pregunto cuanto han hecho, no es lo importante, no en este momento, no al menos para mi. Soy maratoniano, he hecho un tiempo del que me puedo sentir orgulloso pero de lo que más orgulloso me puedo sentir es de que he acabado mi primera maratón. He tardado casi 39 años en correr una pero ya lo he hecho, como Dorando Pietri, Emil Zatopek, Abebe Bikila, tantos y tantos Correcats y tantos y tantos corredores populares, de 20, de 40, de 60 o más años, que demuestran que querer es poder.